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Módulo 2

Tipos de aprendizaje

Aprender no es recibir información, sino transformar esquemas mediante autorregulación, interacción, reflexión y afectividad. Conocer los distintos tipos de aprendizaje permite diseñar una enseñanza ajustada al aprendiz y fomentar competencias.

Punto de partida

Aprender como autorregulación orgánica

El CO estudia la organización cognitiva y el aprendizaje usando el órgano vivo como modelo. El aprendizaje surge de la capacidad de autorregulación de todo ser vivo: ante desequilibrios, perturbaciones o conflictos, el sistema cognitivo los compensa de algún modo y vuelve a nuevos equilibrios. De esos procesos nacen nuevas construcciones cognitivas.

Aunque el equilibrio de la estructura cognitiva es cada vez mayor, el continuo desfase entre cognición y realidad siempre conlleva nuevos desequilibrios. Por eso el aprendizaje no termina nunca.

La unidad básica de esa organización es el esquema de conocimiento, con una doble función: acumulador orgánico de lo construido y regulador adaptativo de las interacciones entre sujeto y medio. Hay un esquema para cada sector de la realidad que exige al sujeto una aptitud adaptativa, y su realidad física es una red de sinapsis neuronales.

Mapa general

Seis formas de aprender

Los aprendizajes se agrupan según la interacción del sujeto sea con el medio externo —más fáciles de lograr, en el seno de esquemas específicos— o consigo mismo, por reflexión —con implicación cognitiva y afectiva a largo plazo—.

Por interacción externa

Memorizarsin asimilar ni acomodar
El dato pasa a la memoria sin que un esquema le dé significado, porque no hace falta (un número de teléfono) o porque no existe el esquema (el concepto de ion).
Comprenderasimilar sin acomodar
Un esquema disponible da significado al significante: captar sentido, relacionar, anticipar, completar una figura, prever un efecto.
Integrarasimilar y acomodar
El dato se asimila y el esquema se reestructura para incorporarlo. El conocimiento se encarna y gana capacidad para actuar en situaciones nuevas.

Por interacción interna (reflexión)

Explicitartomar conciencia
El esquema, implícito y procedimental, adquiere grados de conciencia hasta hacerse declarativo con significantes socialmente compartidos.
Operarreflexionar sobre las regulaciones
La reflexión reiterada sobre cómo se compensan los desequilibrios genera esquemas operatorios de orden superior.
Formalizarreflexionar sobre lo explícito
Sobre contenidos ya representados con signos se construyen los conceptos más abstractos de la cultura: constructivismo, inflación, objetos matemáticos.
Esquema original: tipos de aprendizaje
Esquema original: tipos de aprendizajeVisión del aprendizaje como regulación orgánica que intenta compensar los desequilibrios: memorizar, comprender e integrar (tipo 1); explicitar y operar (tipo 2).

Organización cognitiva

Esquemas en dos niveles

En el primer nivel están los esquemas específicos, formados por abstracción simple desde las interacciones con un sector de la realidad física o social. En el segundo, más profundo, las construcciones por reflexión sobre contenidos y procedimientos del primero.

Nivel 1 · Esquemas específicos (Ee)

EefDominio físico-inerte

Orientación, equilibrio propio y de los objetos, previsión de la posición de un móvil, consistencia e inercia de los objetos.

EeeDominio emotivo

Valencia afectiva de acciones y decisiones; activa o inhibe la interacción con los objetos según el vínculo con ellos.

EeiDominio intencional

Creencias, normas, valores y acervo cultural para pertenecer a un grupo, elegir la vestimenta o el léxico adecuados.

Pc

Procesador central

Nivel 2 · Esquemas generales (Eg)

EgoEsquemas operatorios

Acciones interiorizadas y reversibles, construidas por abstracción reflexiva sobre la coordinación general de las acciones.

EgsEsquemas sentimentales

Organizan valoraciones, normas y patrones de reacción afectiva; modulan la actividad asimiladora de los esquemas específicos.

EggEsquemas gramaticales

Operan con materiales semióticos ligándolos en cadenas gramaticales para expresar de forma declarativa el conocimiento.

A ellos se suman los instrumentos del pensamiento figurativo —significantes verbales, signos, símbolos, imágenes mentales—, sin capacidad transformadora pero esenciales para construir «in situ» las manifestaciones declarativas.

A · Interacción con el medio

Construcciones ligadas a los esquemas específicos

A1. Progresos sin construcción. Hay adquisiciones que no suponen desequilibrio ni reestructuración, pero sí cierto progreso cognitivo: memorizar y comprender. Comprender puede ir acompañado de inferencias —anticipar el sentido de un texto, completar una figura, prever un efecto, clasificar o seriar— que no requieren construcción.

A2. Enriquecimiento, diferenciación y coordinación. Toda construcción de un esquema específico proviene de una perturbación, aunque no toda perturbación lleva a construir. Hay que evitar describir el aprendizaje como simple añadido o asociación: como el organismo que solo se apropia de los nutrientes mediante la digestión, el esquema necesita asimilar —transformar e interpretar la información— y acomodar —reestructurarse para que lo nuevo quede integrado—.

Esos mismos procesos rigen entre esquemas. Por coordinación o asimilación recíproca, dos o más esquemas colaboran ante una demanda del medio; por diferenciación progresiva, un esquema muy enriquecido se divide en otros más ajustados y precisos. Cuantos más esquemas, mayor es la capacidad de acomodarse.

Idea clave

Comprender no es integrar

Simplificando: hay integración cuando el esquema se enriquece por asimilación y acomodación; comprensiónsi solo hay asimilación; y memorización si la información se toma sin asimilar ni acomodar. Tanto comprender como memorizar pueden aportar progreso, pero solo integrar supone construcción.

Esto tiene consecuencias didácticas fuertes. Un alumno puede comprender una explicación en el momento y no haber integrado el contenido: la comprensión no supone retención a largo plazo. La transferencia no se obtiene por claridad expositiva, sino por interacción sostenida con contextos, variaciones y problemas.

Pasar de comprender a integrar exige implicación afectiva: volver una y otra vez sobre la información que pone resistencia, a pesar de los sucesivos conflictos cognitivos que genera.

B · Interacción interna

Abstracción reflexiva y esquemas operatorios

B1. Cuando la reflexión del sujeto se centra en las regulaciones por las que los desequilibrios de los esquemas específicos desembocan en reequilibrios, una y otra vez y en contextos diversos, a largo plazo se construye un esquema operatorio. Esta abstracción reflexiva reorganiza a un nivel superior procesos repetidos en el inferior; el nuevo esquema modula después la actividad de los específicos.

Mientras las acciones físicas son irreversibles, los esquemas operatorios son esas mismas acciones ejecutadas mentalmente sobre representaciones, y son reversibles: combinar puede invertirse en disociar. Cuando un niño cuenta diez piedras y descubre que siempre son diez aunque cambie su orden, lo determinante son sus propias acciones de ordenar y contar: el número no está en las piedras.

Son condición necesaria los esquemas específicos; la condición suficiente depende de la calidad y cantidad de interacciones con conflicto cognitivo, del tiempo de reflexión y del interés del sujeto.

B3. La regulación orgánica nunca cesa: cualquier construcción reflexiva puede ser, más tarde, objeto de nueva reflexión. Aplicada a los contenidos explícitos de la cultura, genera un continuo metacognitivo que explica conceptos tan abstractos como «constructivismo», «inflación» o los objetos matemáticos.

B2 · Explicitación e interacción social

Del «saber hacer» al «saber decir»

A partir de cierto momento del desarrollo se adquiere mucho más conocimiento por interacción con significantes culturales que por interacción física. La pregunta es cómo un simple significante —una leve vibración del tímpano, un trazo en un papel— puede modificar un esquema construido durante años. No lo hace el significante, sino el significado que el sujeto le asigna.

Los esquemas son inicialmente implícitos: el sujeto los usa sin ser consciente de ellos. La toma de conciencia autónoma parte de los dos observables de la acción —su objetivo y su acierto o fracaso— y se orienta después hacia los medios empleados. Con ella, el sujeto gana control, coordina mejor sus esquemas y puede evocarlos de forma declarativa.

La toma de conciencia social añade un mecanismo que Piaget no contempló: ante los demás, la conducta tiene un «eco social» que la agiliza, y aparece la redescripción representacional, que reconstruye los contenidos implícitos a un nivel más depurado usando la red de significantes y significados socialmente compartidos.

B4 · Sistema afectivo

Sin afecto no hay aprendizaje

Los sentimientos mediatizan la actividad cognitiva y esta, a su vez, genera sentimientos. La presencia de los esquemas afectivos es determinante para animar o inhibir una nueva construcción.

La interacción está mediada por el afecto

El sujeto busca con ahínco las interacciones que le gustan, necesita o interesan, y evita las desagradables. Selección e inhibición perceptiva se explican por sus preferencias afectivas.

El significado es una vivencia orgánica

En la asignación de significado intervienen a la vez el sistema cognitivo, el afectivo y el biológico.

El afecto explica la insistencia

¿Qué hace que alguien retenga algo que le resulta un conflicto? Más que la autorregulación sola, su interés o necesidad por conocer el objeto que lo provocó.

El afecto filtra la evidencia

Hay sujetos de actitud constructivista que buscan información y aceptan la evidencia contraria, otros de teorías dogmáticas que evitan interactuar y otros que reaccionan con teorías ad hoc.

Las metas generan sentimientos

Desorientación, sorpresa, curiosidad, perplejidad, satisfacción o «sensación de encontrar lo buscado» modulan la actividad cognitiva y nacen de ella.